Las divisas líquidas dentro de las reservas internacionales de Bolivia experimentaron una caída abrupta en los últimos días, según el reporte más reciente del Banco Central de Bolivia (BCB). Esto ha reavivado el debate sobre la disponibilidad de dólares en la economía nacional.
Actualmente, las Reservas Internacionales Netas (RIN) del país alcanzan 3.484 millones de dólares, aunque están mayormente compuestas por oro, que representa cerca del 96% del total. En contraste, el componente en divisas, que es fundamental por su liquidez, cayó a un nivel mínimo.
De manera destacada, las divisas líquidas descendieron desde 355 millones de dólares el 18 de marzo hasta apenas 52 millones el 20 de marzo, lo que representa una caída cercana al 85% (unos 302 millones de dólares) en pocos días. Este componente es clave para pagos internacionales, importaciones e intervenciones cambiarias.
Causas del descenso y consecuencias económicas
Según el economista Fernando Romero, esta caída se debe principalmente al pago de cupones de deuda externa de bonos soberanos, una operación que contribuyó a mejorar la percepción de riesgo del país en los mercados internacionales y que fue fundamental para la mejora reciente de la calificación crediticia otorgada por Moody’s y Standard & Poor’s.
No obstante, Romero advierte que esta reducción revela problemas estructurales como un déficit fiscal persistente y desequilibrios en el mercado cambiario. Además, el aumento en los precios de carburantes e importaciones limita la liquidez del gobierno y amenaza la estabilidad económica.
El alto nivel de reservas en oro, cerca de 22 toneladas, aunque positivo, evidencia la pérdida de capacidad del país para generar y acumular divisas, situación asociada a la caída sostenida del sector hidrocarburífero.
Perspectiva de expertos y desafíos futuros
El economista Germán Molina coincide en que la debilidad del componente en dólares es un problema central para la estabilidad cambiaria. Las reservas respaldan la emisión monetaria y los pagos internacionales, por lo que su composición es crucial para la credibilidad del régimen cambiario.
Al 13 de marzo de 2026, las RIN totalizaban 4.256 millones de dólares, de los cuales 403 millones correspondían a divisas y 3.782 millones a oro. La tendencia ha estado marcada por la presión de pagos de deuda, importaciones y salida de dólares por financiamiento externo.
Bolivia enfrenta obligaciones externas en dólares que superan ampliamente el nivel actual de divisas disponibles. Entre ellas, destacan:
- 2.700 millones de dólares para devolución al sistema financiero.
- 1.526 millones por servicio de deuda externa.
- 921 millones relacionados con operaciones “forward” de oro.
- 2.400 millones para importación de combustibles.
En conjunto, estos compromisos suman casi 7.500 millones de dólares, casi 19 veces el nivel de divisas del BCB en marzo.
Según Molina, esta situación es resultado del fin del ciclo de bonanza de materias primas y el aumento de la demanda de dólares para pagos externos. Para sostener la estabilidad, propone recuperar los flujos de divisas y mantener disciplina fiscal.
Respecto al alto porcentaje de oro en las reservas, Molina recomienda mantener esta proporción debido a la tendencia alcista del precio internacional del metal, que podría aumentar por cambios regulatorios en los mercados financieros.
Los analistas coinciden en que Bolivia enfrenta un reto estructural: necesita políticas que fomenten la generación de dólares, estabilicen las finanzas públicas y reduzcan la vulnerabilidad frente a choques externos para asegurar la estabilidad económica.
Fuente original: El Deber
Enlace de la noticia original: https://eldeber.com.bo/economia/divisas-reservas-caen-us-52-millones-pago-deuda-vuelven-poner-presion-liquidez-dolares_1774542177




