El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, enfatizó la necesidad de ir más allá de la firma de acuerdos incumplidos para resolver el conflicto social actual en Bolivia. Según Lupo, la solución requiere la construcción de compromisos efectivos y sostenibles que involucren responsabilidad compartida e inclusión de los diferentes sectores sociales.
En una entrevista para un medio local, Lupo declaró que el país no puede continuar paralizado por los intereses de pequeños grupos que han protagonizado hechos de violencia recientemente. Su llamado es a trabajar de manera conjunta con los liderazgos sectoriales para co-gestionar soluciones viables que beneficien a toda la nación.
Antecedentes del conflicto y respuesta estatal
El Gobierno, junto con la Policía, implementó un operativo reforzado en las ciudades de La Paz y El Alto tras recibir reportes de inteligencia que prevén nuevas manifestaciones organizadas por sectores vinculados a Evo Morales. Esta medida se tomó luego de una jornada violenta que causó daños en espacios públicos y privados, agresiones a civiles, periodistas y dejó al menos 11 policías heridos.
El comandante nacional de la Policía, Mirko Sokol, confirmó la existencia de informes sobre posibles nuevas movilizaciones hacia la sede de gobierno. Sokol advirtió que se actuará con mayor contundencia para impedir otro brote de violencia.
Además, la autoridad policial hizo un llamado a la población para que documente con fotografías y videos a los responsables de actos vandálicos, con el propósito de facilitar su identificación y posterior procesamiento penal.




