París y otras ciudades de Francia despertaron este fin de semana en medio de un panorama desolador, marcado por la violencia y los saqueos que opacaron las manifestaciones contra la carestía de la vida. A pesar de que algunas protestas transcurrieron pacíficamente en ciertos barrios, numerosos disturbios ensombrecieron la jornada.
Anita Gras relató el miedo vivido cuando delincuentes entraron a la tienda Asics, donde un par de zapatillas tiene un costo de 200 euros, y permanecieron hasta pasada la medianoche. En medio de este caos, tuvo que buscar a su hijo, empleado en un local que fue gravemente vandalizado.
Testimonios de miedo y desolación
Mehmet Ozden, un costurero jubilado de 78 años, recordó con tristeza que la situación parecía una guerra. Ozden, que vive en el centro de París desde los años 70, expresó su preocupación por el futuro: “Seremos nosotros quienes pagaremos todo esto. Es inaceptable. Francia ya no es lo que era”.
El miedo no solo afectó a los residentes, sino también a los visitantes. Una turista declaró haber estado aterrorizada por los incidentes, y Cécile Rogue, organizadora de viajes, advirtió sobre posibles repercusiones negativas en el sector turístico tras lo ocurrido.
Impacto en la ciudad
La estación de metro plaza de la République, uno de los puntos más concurridos, aún conserva olor a gases lacrimógenos tras los enfrentamientos. En las inmediaciones, se observan restos de daños, como escaparates rotos, desechos, casquillos de gases lacrimógenos y bicicletas calcinadas que han sido retiradas para facilitar la circulación.
Las tareas de limpieza avanzan, pero el ambiente permanece tenso, con coches quemados y escombros que evidencian la violencia del sábado. En respuesta a los enfrentamientos, las autoridades detuvieron a 1.200 personas y reportaron 150 policías heridos.
Fuente original: Unitel
Enlace de la noticia original: https://unitel.bo/noticias/mundo/como-una-guerra-paris-amanece-atonita-frente-a-la-violencia-HF24213361
![]()





