La Policía se vio obligada a usar agentes químicos con el objetivo de dispersar a las personas que pasadas las 21:00 continuaba por inmediaciones el avión accidentado y que agredía a los uniformados que trabajaban para buscar víctimas y cuerpos de víctimas fatales.
Los Bomberos señalaron que se encontraban rodeados por personas que llegaron aparentemente con el objetivo de recoger los billetes que fueron expulsados el avión pese a que el Banco Central de Bolivia (BCB) advirtió que no tenían valor legal, algo que fue confirmado por el Ministerio de Defensa.




