En la ciudad de El Alto se encuentra una impresionante construcción que destaca por su color celeste y por poseer una enorme mascota representativa de la academia paceña, el club Bolívar.
Víctor, miembro de la familia propietaria del inmueble, relató que desde siempre fueron hinchas fervientes del club Bolívar, pasión que transmitió a su pequeña hija, quien se ha convertido en la “autora” e inspiración de este proyecto familiar.
“Nosotros siempre íbamos a los encuentros deportivos de nuestro club Bolívar, siempre le llevaba a mi hijita, desde bebé”, comentó Víctor, reflejando el firme compromiso y cariño que siente toda la familia por el equipo paceño.




