Este domingo, más de 27 millones de peruanos acudieron a las urnas para decidir quién será el noveno presidente de Perú en la última década. La contienda electoral se dio entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, en una segunda vuelta marcada por una amplia incertidumbre y un panorama político convulso.
Contexto electoral y situación política
Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, fue candidata por cuarta vez a la presidencia de Perú. Su rival, Roberto Sánchez, congresista y exministro, logró remontar en las encuestas hasta igualar a Fujimori en la recta final de la campaña.
Tras una primera vuelta con menos del 30% de votos para ambos candidatos y una jornada plagada de denuncias por fallos logísticos y sospechas de fraude, la expectativa por la transparencia de este balotaje fue alta entre los votantes.
El analista David Sulmont advirtió que el resultado podría ser deslegitimado si la diferencia es estrecha, lo que generaría mayor inestabilidad política, dado el fuerte antifujimorismo y el desconocimiento sobre Sánchez.
Posturas y promesas de los candidatos
Fujimori se presentó apelando al legado de su padre, resaltando su gestión económica y la derrota de insurgencias, pero también enfrentando las críticas por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante su gobierno. Ella prometió mano dura contra la delincuencia, incluyendo la militarización de cárceles y zonas conflictivas, además de medidas estrictas contra la migración ilegal.
Por su parte, Sánchez moderó su discurso radical inicial y abogó por una relación respetuosa con Estados Unidos, además de propuestas contra la corrupción en la policía y sistema judicial. Su base electoral está principalmente en las zonas rurales, donde la inseguridad es menor.
Problemáticas nacionales y expectativas
La inseguridad ciudadana es la principal preocupación de la población, con un aumento considerable de las extorsiones en los últimos años. Fujimori propuso una política de seguridad estricta, mientras que Sánchez planteó combatir la corrupción en el sistema de justicia.
El ganador de esta elección asumirá el cargo el 28 de julio y recibirá un país con un crecimiento económico estable del 3,4% del PIB, aunque con una elevada informalidad laboral del 70%. Ninguno de los candidatos cuenta con mayoría en el Congreso, por lo que será clave la construcción de alianzas para gobernar eficazmente.
Fuente original: Unitel
Enlace de la noticia original: https://unitel.bo/noticias/seguridad/defensoria-pide-investigar-grupos-de-choque-y-el-uso-de-armas-de-fuego-y-explosivos-en-operativo-de-san-julian-NA21211950




