Este domingo, más de 27,3 millones de peruanos están convocados a las urnas para elegir a su nuevo presidente entre un récord de 35 candidatos, en un contexto marcado por una grave crisis política y un aumento significativo de la criminalidad. De estos votantes, alrededor de 1,2 millones residen en el exterior.
Perú, que tiene sufragio obligatorio, ha atravesado una década de inestabilidad política con ocho presidentes desde 2016, la mayoría destituidos por un Congreso sumamente rechazado por la población. La desconfianza hacia la clase política es profunda, ya que los ciudadanos responsabilizan a sus gobernantes del agravamiento de la violencia, que ha alcanzado niveles históricos desde la época del conflicto con Sendero Luminoso (1980-2000).
Preocupación por la violencia y propuestas polémicas
El incremento de homicidios y extorsiones durante los últimos años se asocia a la llegada de grupos criminales extranjeros que compiten con bandas locales. Esta situación es la principal inquietud de los peruanos. Los candidatos presidenciales han prometido acciones drásticas para combatir la delincuencia, como el restablecimiento de la pena de muerte, la creación de cárceles aisladas en la Amazonía, condecoraciones para policías que maten delincuentes y la salida del país de la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Estas propuestas han sido calificadas por algunos sectores como populistas y poco coherentes, reflejando el descontento general con la política tradicional y la falta de confianza en los políticos.
Una elección sin liderazgos claros
Los electores afrontan la votación sin claridad sobre liderazgos sólidos, con las preferencias divididas entre siete pequeños candidatos que podrían pasar a un balotaje, ninguno con intención de voto superior al 15%. La derechista Keiko Fujimori lidera las encuestas, seguida por el empresario centrista Ricardo Belmont, el populista Carlos Álvarez, el ultraconservador Rafael López Aliaga y varios candidatos izquierdistas.
La incertidumbre es alta, ya que como muestra la elección de 2021, cualquier candidato puede sorprender en la recta final. Además, un significativo porcentaje de votantes aún estaban indecisos o reacios a votar hasta días antes de la elección.
Desánimo y desconexión con la oferta política
Esta elección también marca la reintroducción del parlamento bicameral y la votación simultánea para diputados y senadores. Sin embargo, la campaña ha estado marcada por la superficialidad y la falta de propuestas profundas, centrada casi exclusivamente en la seguridad. Más de 250 candidatos tienen antecedentes penales, aumentando la percepción de una desconexión entre las opciones políticas y las expectativas ciudadanas.
Los expertos coinciden en que la campaña ha generado desánimo y una sensación generalizada de falta de esperanza, con una confianza en las instituciones políticas que alcanza mínimos históricos en América Latina.
Un panorama económico estable en medio de la crisis
A pesar de la grave crisis política y social, Perú se mantiene como una de las economías más estables de la región, con exportaciones mineras robustas y una inflación controlada cercana al 1,5%.
Fuente original: Unitel
Enlace de la noticia original: https://unitel.bo/noticias/seguridad/denuncian-que-vehiculos-siguieron-a-la-ambulancia-que-trasladaba-a-uno-de-los-heridos-de-la-balacera-en-santa-cruz-FE19955527




